- Es altamente contagioso
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede ser grave, especialmente en niños pequeños, así como en adultos no vacunados, especialmente quienes padecen enfermedades crónico-degenerativas como diabetes, hipertensión u obesidad, los riesgos por contagio de sarampión se incrementan considerablemente.
Los síntomas de esta enfermedad infecciosa en su etapa inicial se caracteriza por fiebre alta, ojos enrojecidos, secreción nasal abundante. En su etapa posterior se presentan ronchas o erupciones en la piel, en esta etapa persiste la fiebre.
Su forma de contagio más común es por exposición a pequeñas gotas de saliva que una persona infectada expulsa al hablar, toser o estornudar. También puede transmitirse al tocar superficies u objetos contaminados por personas portadoras.
¿Cuáles son las etapas del Sarampión?
Período de incubación (entre 10 o 14 días).- No tiene síntomas visibles, pero el virus ya está en el organismo. En esta epata no es contagioso.
Catarral (del día 14 al 18), aparecen signos similares a un resfriado, como tos seca, fiebre, dolor de cabeza y articulaciones. Esta fase puede durar de 2 a 4 días antes de la erupción
La fase exantemática (del día 18 al 25), presenta erupciones en la piel, fiebre alta, ojos rojos y malestar general.
Fase descamativa y recuperación (día 25 en adelante), donde disminuye la fiebre y comienza la descamación fina de la piel con intensa comezón. Además, una señal distintiva es la aparición de pequeños granos blancos en la boca, indicativas de la enfermedad.
¿Cuáles son las medidas de prevención?
La vacunación es la principal medida de prevención contra el sarampión, que puede afectar gravemente a niños y adultos, por lo que la Secretaría de Salud (SS) exhorta a acudir a las unidades médicas para solicitarla y completar el esquema de la Cartilla Nacional.
Especialistas recomiendan a la población a consultar al médico ante cualquier síntoma y evitar la automedicación, ya que al inicio puede confundirse con un resfriado común. Cabe resaltar no existe tratamiento específico para eliminar el virus, pero sí se pueden atender las complicaciones.
Si se llega a detectar un caso de sarampión en casa o en su comunidad, lo ideal es evitar el contacto, sobre todo entre niños, ya que no todos reaccionan igual y algunos pueden presentar complicaciones severas.










