- Es importante que acudas con especialista para un correcto diagnóstico
Con los años, nuestros ojos van perdiendo su capacidad natural de enfoque, experimentan dificultades para ver con nitidez los objetos cercanos y sufren sensaciones y molestias que provocan fatiga visual.
La presbicia o vista cansada se debe a un proceso de envejecimiento natural del ojo que se manifiesta generalmente a partir de los 40-45 años, reduciendo la elasticidad y capacidad de acomodación del cristalino y provocando dificultades para ver de cerca con nitidez, esta situación empeora hasta cerca los 65 años de edad.
Es posible que te des cuenta de que tienes presbicia cuando comiences a sostener libros y periódicos a un brazo de distancia para poder leerlos, percibe que el texto “baila” y las letras son borrosas, sufrir dolor de cabeza, ojos enrojecidos, sensación de tener “arenilla” en los ojos. La presbicia puede confirmarse mediante un examen ocular básico.
La presbicia no se puede prevenir ni curar, pero puede corregirse en distintas medidas, por medio de gafas, lentes de contacto o métodos quirúrgicos, que ayudan a disminuir la dificultad del enfoque.
La vista es una condición natural. Y aunque no se puede prevenir, existen ejercicios para disminuir la fatiga visual.
Ejercicios para aliviar los síntomas de la vista cansada
- Masajear los párpados. Con las manos bien lavadas, tras calentarlas frotándolas entre sí, hay que cerrar los ojos y realizar movimientos ligeros y circulares con los dedos.
- Girar los ojos. Con los párpados cerrados, mover los ojos girándolos en el sentido de las agujas del reloj, diez veces. Después, se repetirá el giro, pero en sentido contrario.
- Parpadear a diferentes ritmos. Durante dos minutos, hay que parpadear lentamente, abriendo y cerrando los ojos cada diez segundos. A continuación, hay que realizar un parpadeo rápido cada dos segundos.
- Enfocar a distintas distancias. Para enfocar de cerca y de lejos, primero mirar a un objeto cercano durante unos segundos, y después, cambiar lentamente el enfoque hacia un punto más alejado.
- Con los ojos cerrados, colocar las manos delante en forma cóncava, pero sin llegar a tocarlos. Después abrir los ojos y mirar en la oscuridad durante treinta segundos.
Si presentas alguno de estos síntomas es muy importante que acudas con un oftalmólogo para un diagnóstico correcto y una atención adecuada.













